domingo, 20 de diciembre de 2015

Tener fuego en los ojos, las manos,
Pero temblar ante la posibilidad
De siquiera mencionarlo
O permitir que se note,
Que en estas venas fluyo
Pensando en tu presencia…

Tener fuego en el pecho de sólo imaginarlo
Tener fuego en los ojos de verte mirándome
Pero temer por la torpeza del ímpetu
Ante la posibilidad de que por mis falencias
Me conocieras en verdad, antes de reconocerme

Y así pensaras en mí.
Estuve prisionera de mí misma
demasiado tiempo,
pero aún así conservo
algo de confianza en mis propias fuerzas,
y quizás sea momento de aceptar mis falencias,
y dejarme llegar de una vez…

En realidad, creo que hoy me falta brío,
pero todo temor, incertidumbre, contrariedad,
han de encontrar su límite, mi espíritu.
No así mi voluntad,
que continúa más allá de mí misma,
y me derriba exhausta,
para luego incorporarme renacida…

No sé si me acompañarás en este camino,
pero debo recorrerlo
si es que verdaderamente quiero estar VIVA.


(de 2011...)