miércoles, 8 de junio de 2011

Ensombrecidamente...

¿Por qué te ves tan ensombrecidamente? 
Si hablas con alguien de tu persona,
no vas a tardar ni un instante
en encontrar virtudes para destacar,
o al menos lo que te apasiona,
lo que te impulsa a hacer algo,
lo que te mueve a reaccionar…

Pero luego, en soledad,
cuando es noche de frío,
de sólo una almohada,
de oscuridad sin destellos;
sólo sabes ver todo lo peor de tus interiores,
las mayores imperfecciones de tu desnudez,
las lágrimas que por ocultas y retenidas
que ya son ácido en tus sienes ardientes…

Se cierran tus ojos fuertemente,
sin humedecerse,
pero reconociendo el dolor arraigado…

Crees ver algún brillo tras tus ojos,
un buen recuerdo…
y tu boca se curva
en un mueca similar a sonrisa,
pero es otro engaño…
no te convences
de que realmente merezcas afecto,
porque te ves sólo entre densas oscuridades…

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