El árbol, para regresar
como alimento futuro
primero termina de perecer
bajo el fuego implacable del tiempo.
Esta mujer sabe
que tras sus heridas se levanta
y por eso siente el dolor
pero no teme la partida.
Lame la cicatriz
y aguarda el amanecer.
Es más fuerte que esa noche,
y pronto será su propia semilla.
Publicado en la antología Mujeres Fénix de Puerta Blanca Ediciones, 2024
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