martes, 30 de enero de 2024

Cielos

 Con un día diáfano

podemos imaginar

tormentas lejanas.


Cuando todavía no llueve

soñamos con el petricor

que nos traerá la humedad

y la promesa de lluvias.


Pero cuando es domingo

y llueve melancolía

no hay ilusiones

que rejuvenezcan las horas.


Cuando la tormenta es presencia

el tiempo se estanca

y esa violencia

estalla en el rostro del doliente.


Se publicó en “Estar de Paso”, Antología de La Hora de Cuento Ediciones, 2023

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