sábado, 3 de octubre de 2015

Olvido

Ya tenemos métodos y hasta recetas para vencer a la muerte,
Pero no existe ni consuelo ante el olvido…
El olvido, aquel fantasma despojado de su sábana…
Soy un reloj de arena, que con cada grano caído,
Pierde lentamente su existencia a los ojos de los que observan…

Cuando regrese el temor cerraré los ojos, cubriré mis oídos,
Y diré que no es cierto, que el olvido no existe…
Pero me estaré mintiendo y lo sabré…
Es  un fantasma invisible pero constante,
Asechando en cada rincón,

Para borrarme nuevamente…

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