domingo, 26 de abril de 2015

Con su destello las llamas
o los astros con soberbia
guían las aguas sumergidas en rezos
que ya no han clamado por vientos
sino un claro en la tormenta
que silencie los truenos
y aquiete las arenas.

Pero la furia del viento
desoye el lamento
de la luna y el fuego
cual sea su procedencia.

Su música es la lluvia,
con su indómita furia
y los cristales se mezclan
con múltiples trozos de hielo
pertenecientes a una imagen
que cansada,
ha perdido el equilibrio.

sábado, 25 de abril de 2015

En el laberinto de una sombra seduce la música a las alas, y una mariposa por más que ya no mute puede verse inmiscuida con un recuerdo. Un resabio de agua y savia, una huella en las arenas de un tiempo que aunque se le escurra breve entre vaivenes la envuelve en el bálsamo de la luna.
Sabe que es tan ajena como su vuelo, pero la palabra que olvidara hace tiempo retorna ávida a beber de su último dolor. Ya no la pronuncia aunque la conozca. Sueña discreta, con un refugio de silencio.

sábado, 18 de abril de 2015

Es inmarcesible su recuerdo en sus retinas, como la palabra que reposa en labios temblorosos acaso hasta que una lágrima caiga al abismo.
Y su voz por meliflua no se marcha de sus mientes, aún cuando los brazos de Morfeo se enlazan.
Pero además de tierra supo ser agua, y aunque repose en pétalos distantes, quizás en las manos que la encuentren halle la iridiscencia de su propia canción.

lunes, 13 de abril de 2015

Juegos de niña

Bueno ma, ya sé que querés que juegue a las comiditas, y esperás que me quede con las muñecas en la mesa dándoles el té. Siempre veo que las nenas de los dibujitos hacen eso, y la verdad es que pienso que mis amigas deben jugar así, como siempre veo que juegan en la tele. Pero yo no puedo mami. El otro día me puse a merendar con Candy, Barbie y Diana… ¡y se terminaron peleando todas!
Yo no sé jugar así, yo juego con las muñecas, son mis hijas, y ellas también juegan así, al menos tus nietas te hacen caso, pero si yo tengo algunas Barbies no es para que se la pasen yendo a comprar, eso es aburrido! Ellas tienen poderes, vuelan y salvan el mundo! Eso es mejor! Por qué solamente los nenes pueden jugar a que hay un accidente. Yo juego a la mamá. Pero no pretenderás que haya tenido un embarazo por cada hija! No, tengo tres o cuatro hijos de sangre, y los demás los adopté cuando llegaron al hospital, los papás tuvieron accidentes de auto.
Sí, porque aunque soy mamá también tengo un hospital, o a veces trabajo en una guardería. Te dije que hice algunos juicios también? Sí, el oso ese que me regaló la tía no me gusta y se la pasa robándoles a los demás, por eso tuve que hacer un par de juicios. Siempre va preso, aunque se escapa porque es malo…

Sí, ya sé, tenés que seguir haciendo la comida, pero no te preocupes, ahora mi marido está trabajando, pero cuando vuelva voy a hablar también con él a ver si nos ponemos de acuerdo para abrir un restaurante (así voy a servirle a té a mucha gente!), pero no te prometo nada, con el hospital y los juicios ya estoy bastante ocupada… 
No puedo dormir
El sueño no logra tranquilizarme.
Me siento deshecha, desarmada.
Siento que a pesar del tiempo,
no pude reconstruirme.
Supongo que nunca
voy a ensamblar
todos mis pedazos,
pero al menos los que me permitan
abrir los brazos,
mitigar la soledad.

¿Quien puede querer
un montón de pedazos quebrados
incapaces de reordenarse?

domingo, 12 de abril de 2015

Esas ganas de decir todo de una vez...
Cambiarlas por esas ganas,
de llorar por todo y sin culpa.
Cambiarlas por ese silencio,
que ensordece la voluntad
y hunde en la profundidad de la incógnita.

Esa confusión insalvable
cuando me encuentro aturdida de soledad
en una multitud de fantasmas.

domingo, 5 de abril de 2015

Cuando la Vida y la Muerte juegan una pulseada, se deberían expulsar a los Silencios del recinto, porque sino, en compañía del Olvido, hacen que la Parca levante el codo, y vitoreando antes de tiempo, le aseguran la victoria.
Cuando la competencia se torna así de desleal, los rezos llegan a ser insuficientes.

viernes, 3 de abril de 2015

¿Qué palabras necesito para despedirme de mí? ¿La inseguridad, incertidumbre, ocasional rechazo a mí misma?
No quiero escribir algo para atesorar, sino para olvidarme de hoy, y estas ganas desesperadas de huir de mí y esta soledad que detesto y sin embargo no puedo dejar de abrazar.