Esas ganas de decir todo de una vez...
Cambiarlas por esas ganas,
de llorar por todo y sin culpa.
Cambiarlas por ese silencio,
que ensordece la voluntad
y hunde en la profundidad de la incógnita.
Esa confusión insalvable
cuando me encuentro aturdida de soledad
en una multitud de fantasmas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario