Me quedé dormida
con una palabra vehemente
latiendo en mis labios.
Suplicaba ser pronunciada,
pero murió en el ensueño.
No puedo volver a dormirme así,
matando otra palabra,
matándome.
Vibra mi boca por el silencio,
como si guardara una avispa
sedienta de venganza.
Esta noche necesito música,
música como nunca.
La lluvia me arrulla,
descanso,
pero no olvido,
y la palabra continúa,
picándome el paladar.
Cuando duerma se hará canción,
que mana desde un árbol,
árbol seco de olvido.
Cuando despierte no recordaré.
Morfeo se los habrá llevado,
árbol y melodía.
Pero la palabra seguirá
y se habrá convertido
en mi nueva lágrima.
miércoles, 25 de marzo de 2015
lunes, 23 de marzo de 2015
Paradoja
Y sigo aquí,
sumergida en la paradoja
de materializar lo abstracto,
hacerlo visible,
llorar lo impronunciado,
desde palabras silenciosas,
escritas a destiempo,
quizás nunca destinadas,
a pronunciarse a lo alto,
porque su misión real,
era darle una imagen,
música o textura,
a lo que continúa sin nombre,
aunque nos congele las sienes...
sumergida en la paradoja
de materializar lo abstracto,
hacerlo visible,
llorar lo impronunciado,
desde palabras silenciosas,
escritas a destiempo,
quizás nunca destinadas,
a pronunciarse a lo alto,
porque su misión real,
era darle una imagen,
música o textura,
a lo que continúa sin nombre,
aunque nos congele las sienes...
domingo, 22 de marzo de 2015
Corolario II
Tengo una duda en la sien
un nudo en el pecho,
un dolor en el presente.
Hoy no soy más
que una hoja marchita
desprendiéndose inerte
del árbol de mi existencia.
un nudo en el pecho,
un dolor en el presente.
Hoy no soy más
que una hoja marchita
desprendiéndose inerte
del árbol de mi existencia.
Ave
Soy un ave
dentro de una jaula de asfixia,
de la que mis manos
fueron minuiciosas orfebres.
Me aprisiona el cuello
un grillete de acero
que yo misma
me coloqué gustosa.
Mis alas se doblan
y pliegan heridas
bajo el peso plomizo
de mis sueños rotos.
Volveré a abrir mis alas,
arrancando toda prisión,
especialmente las voluntarias.
Voy a gozar de lo aprehendido
voy a crecer del dolor
Voy a renacer...
Pero ahora sigo en cenizas,
terminando de llorar.
dentro de una jaula de asfixia,
de la que mis manos
fueron minuiciosas orfebres.
Me aprisiona el cuello
un grillete de acero
que yo misma
me coloqué gustosa.
Mis alas se doblan
y pliegan heridas
bajo el peso plomizo
de mis sueños rotos.
Volveré a abrir mis alas,
arrancando toda prisión,
especialmente las voluntarias.
Voy a gozar de lo aprehendido
voy a crecer del dolor
Voy a renacer...
Pero ahora sigo en cenizas,
terminando de llorar.
Vehemencia
Volvés ahora.
Te pedí que no lo hicieras pero aquí estás, irrefrenable impulso por escribir. Me llevas a inmortalizar momentos en lineas torpes en las que sólo yo veré quizás algún escaso sentido.
Llegás ahora, justo ahora, cuando mi deseo en realidad es olvidar estos pocos, aunque interminables momentos, en que me invade la desazón de la soledad, y mi único deseo es un abrazo, que me haga sentir que el dolor me abandona.
Pero desoyendo mis súplicas volvés ahora. Te pedí que no lo hicieras por un tiempo, pero acá estás, obligándome a perpetuar en mi alma, un dolor que habría de ser pasajero. Llegás ahora cuando mi auténtico deseo es cerrar los ojos e irme de mí, hasta que el calor de unas palabras en mi oído me rescate, borrando el recuerdo de mis propios mefíticos susurros.
Te pedí que no lo hicieras pero aquí estás, irrefrenable impulso por escribir. Me llevas a inmortalizar momentos en lineas torpes en las que sólo yo veré quizás algún escaso sentido.
Llegás ahora, justo ahora, cuando mi deseo en realidad es olvidar estos pocos, aunque interminables momentos, en que me invade la desazón de la soledad, y mi único deseo es un abrazo, que me haga sentir que el dolor me abandona.
Pero desoyendo mis súplicas volvés ahora. Te pedí que no lo hicieras por un tiempo, pero acá estás, obligándome a perpetuar en mi alma, un dolor que habría de ser pasajero. Llegás ahora cuando mi auténtico deseo es cerrar los ojos e irme de mí, hasta que el calor de unas palabras en mi oído me rescate, borrando el recuerdo de mis propios mefíticos susurros.
Corolario
Y esa maldita costumbre
de seguir esperando
el momento oportuno
para importunar.
Sólo quisiera
ver pronto el despertar
de mis adormecidas palabras.
Pero me encuentro nuevamente
temblando en silencio
tras quedar cegada de oscuridad.
de seguir esperando
el momento oportuno
para importunar.
Sólo quisiera
ver pronto el despertar
de mis adormecidas palabras.
Pero me encuentro nuevamente
temblando en silencio
tras quedar cegada de oscuridad.
jueves, 19 de marzo de 2015
Precipita arena salada
en un torbellino de cristales
entre diáfanos y plateados
por los espejos que han caído.
No es el océano
quien enjuaga las palabras.
Precipitó también la luna
entre lágrimas de desvelo.
Así la sal entre la arena
no ha podido ser pronunciada.
Su nombre sigue siendo el silencio
entre los cristales teñidos de rocío.
miércoles, 18 de marzo de 2015
Tiempo
El tiempo es morfina.
Remedia tanto como así,
va hundiendo en agonía inadvertida.
Ya no confío en ese antídoto.
Remedia tanto como así,
va hundiendo en agonía inadvertida.
Ya no confío en ese antídoto.
martes, 17 de marzo de 2015
Muero
No hay agua por ningún sitio, porque a fuerza de homogeneizarnos se extinguió el fuego.
Mientras mio frente arde en fiebre lo veo. No soy otra copia más. Ni yo ni mucho ás que lo están viendo.
Sigo mi instinto.
Precipitaré con la luna.
Crecer
Crecer es dejar de formarnos de pedazo de lo que nos enseñaron, para pasar a reconstruirnos con los trozos de lo que fuimos.
lunes, 9 de marzo de 2015
La poesía es el instante
en que el silencio
aún no se ha callado.
Cuando el amor,
comenzando a disfrazarse
es aún una paloma.
Vez en vez herida.
Vez en vez renacida.
El tiempo se ha confundido
y donde hubo cristales con arena
se ha formado un trémulo espasmo,
un latido en el torbellino
que abraza la palabra
y enciende las aguas
donde la música es el fuego
y el beso lo nombra.
Mujer
No quise escribirlo el ocho de marzo, justamente porque soy mujer todos los días, y no creo que deba haber una fecha para halagarnos, o sentirnos contestas por vivir.
Sí, hace años, un ocho de marzo una multitud de mujeres marchó por sus derechos. También en la misma fecha obreras lo hicieron tomando una fábrica y fueron quemadas.
Y justamente por ese respeto que se les debe, quise escribir algo hoy. Porque también un nueve de marzo hubo mujeres que se sintieron fuertes por ver ese ejemplo. Hubo también hombres que amaban a esas víctimas y lloraron por ellas. Y puede que hoy muchas mujeres se hayan despertado diciendo “bueno, el día de la mujer ya pasó”.
Pero así como me molesta cuando alguien dice “en mis tiempos era otra cosa” (simplemente porque cada uno es del tiempo que vive), también estoy en desacuerdo con que el día haya pasado. Ayer fue ocho de marzo, pero hoy también es tu día. Porque te levantaste, respiraste para sentir que estabas en tu sitio, y te miraste al espejo para encontrarte. Es tu día porque aunque otra vez trataste de imaginarte cómo te ven otros ojos, siempre hay una parte tuya que te quiere, y le gusta verte así aunque te lo quieras negar. Es tu día porque hay quienes te quieren y esperan que estés bien (y si no te ocurre alguien en este momento, al menos estoy escribiendo esto pensando en vos que lo estás leyendo hasta el final, esperando al menos sacarte una sonrisa).
Entonces como hoy también es tu día (lo leas el nueve, o el diez, o en meses), porque es un día de vida, en que existís por vos, y por muchos que te quieren.
Hoy es tu día porque si alguna vez, siendo una nena de años, te sentiste una reina, hoy tenés mucho más potencial todavía, y sos mucho más de lo que se pueda decir.
Hoy es tu día porque con una sonrisa volviste a sentirte importante, y es así como quisiera que te sientas. Porque ser mujer es algo grande ¡Porque sos grande!
Sí, hace años, un ocho de marzo una multitud de mujeres marchó por sus derechos. También en la misma fecha obreras lo hicieron tomando una fábrica y fueron quemadas.
Y justamente por ese respeto que se les debe, quise escribir algo hoy. Porque también un nueve de marzo hubo mujeres que se sintieron fuertes por ver ese ejemplo. Hubo también hombres que amaban a esas víctimas y lloraron por ellas. Y puede que hoy muchas mujeres se hayan despertado diciendo “bueno, el día de la mujer ya pasó”.
Pero así como me molesta cuando alguien dice “en mis tiempos era otra cosa” (simplemente porque cada uno es del tiempo que vive), también estoy en desacuerdo con que el día haya pasado. Ayer fue ocho de marzo, pero hoy también es tu día. Porque te levantaste, respiraste para sentir que estabas en tu sitio, y te miraste al espejo para encontrarte. Es tu día porque aunque otra vez trataste de imaginarte cómo te ven otros ojos, siempre hay una parte tuya que te quiere, y le gusta verte así aunque te lo quieras negar. Es tu día porque hay quienes te quieren y esperan que estés bien (y si no te ocurre alguien en este momento, al menos estoy escribiendo esto pensando en vos que lo estás leyendo hasta el final, esperando al menos sacarte una sonrisa).
Entonces como hoy también es tu día (lo leas el nueve, o el diez, o en meses), porque es un día de vida, en que existís por vos, y por muchos que te quieren.
Hoy es tu día porque si alguna vez, siendo una nena de años, te sentiste una reina, hoy tenés mucho más potencial todavía, y sos mucho más de lo que se pueda decir.
Hoy es tu día porque con una sonrisa volviste a sentirte importante, y es así como quisiera que te sientas. Porque ser mujer es algo grande ¡Porque sos grande!
Ángeles
Digo que me siento sola,
pero sólo porque esa afirmación
enmascara una aseveración
mucho más dolorosa.:
Estoy muy sola.
Y los ángeles no tienen espaldas,
pero seguramente tampoco miedo
y hoy no puedo ser un ángel
mientras tiemblo en la oscuridad
llorando lágrimas frías.
pero sólo porque esa afirmación
enmascara una aseveración
mucho más dolorosa.:
Estoy muy sola.
Y los ángeles no tienen espaldas,
pero seguramente tampoco miedo
y hoy no puedo ser un ángel
mientras tiemblo en la oscuridad
llorando lágrimas frías.
miércoles, 4 de marzo de 2015
¿Límites?
Dónde está
La diferencia entre el rayo
y la energía que desprende?
El límite entre el mar
y la costa humedecida?
La separación entre el viento
y los cabellos de una sirena perdida?
Dónde se separan las cadenas
y los brazos de Prometeo?
Dónde están las palabras
una vez que desde el papel se pronuncian?
Cuándo se silencia el océano
si el poema es tormenta?
lunes, 2 de marzo de 2015
Vuelvo a pecar de redundante
pero Marzo tiene su perfume.
Es algo que viaja por mis venas
como si la sangre brillara,
borboteara estas semanas
mientras todo cambia.
Sí, cumplo años,
pero no podría haber nacido otro mes.
Soy Marzo y sus contradicciones
Marzo con la nostalgia.
Todo lo olvidado que regresa
Lo que quise olvidar pero persiste
Lo que olvidé sin quererlo y me abraza.
Vuelve a llover y me agrada
Es la lluvia de Marzo,
esa que viene para limpiar
que me refresca y alivia.
Es Marzo que regresa.
pero Marzo tiene su perfume.
Es algo que viaja por mis venas
como si la sangre brillara,
borboteara estas semanas
mientras todo cambia.
Sí, cumplo años,
pero no podría haber nacido otro mes.
Soy Marzo y sus contradicciones
Marzo con la nostalgia.
Todo lo olvidado que regresa
Lo que quise olvidar pero persiste
Lo que olvidé sin quererlo y me abraza.
Vuelve a llover y me agrada
Es la lluvia de Marzo,
esa que viene para limpiar
que me refresca y alivia.
Es Marzo que regresa.
domingo, 1 de marzo de 2015
Marzo III
Lluvia y frío
Verano herido por vaticinio
De un otoño que siempre se anticipa
Aunque lloverá puntual
En la fecha señalada.
Un Marzo 2015
Aunque 2011 el Cabernet
Perfume a asado en familia
Con las sonrisas y las ausencias.
Marzo agridulce
La vida resumida en unos días
Me abrazo en marzo
Esta Luz renace.
Verano herido por vaticinio
De un otoño que siempre se anticipa
Aunque lloverá puntual
En la fecha señalada.
Un Marzo 2015
Aunque 2011 el Cabernet
Perfume a asado en familia
Con las sonrisas y las ausencias.
Marzo agridulce
La vida resumida en unos días
Me abrazo en marzo
Esta Luz renace.
Marzo II
Tu lluvia y tu viento.
Tu nostalgia y la mía.
Marzo de todos y además muy mío.
Marzo con vino y sabor.
Sabores a familia y recuerdos.
Marzo con su dulzura
Verano pero también frío
Otoño lozano, equinoccio
Marzo de perfume dorado.
Marzo mío...
Tu nostalgia y la mía.
Marzo de todos y además muy mío.
Marzo con vino y sabor.
Sabores a familia y recuerdos.
Marzo con su dulzura
Verano pero también frío
Otoño lozano, equinoccio
Marzo de perfume dorado.
Marzo mío...
Marzo
Marzo me habla de la mejor manera que sabe. Lloviendo.
Pero ya no me molesta, nos entendemos, y lo recibo.
Marzo más que bienvenido.
Pero ya no me molesta, nos entendemos, y lo recibo.
Marzo más que bienvenido.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)