Como efecto secundario
De un revoque mal logrado
Aflora de las asperezas
Este parásito verde
Para aquejarme nuevamente
Enchinchándome!
Derribando toda teoría de estéticas
Y de lo perecedero de tales aspectos
Regresa este hacedor de ruinas
Dando su aspecto a toda prenda
Apolillando mis buenos ánimos…
Engrandece mis dudas este ser
Que repugnando multitudes
Encierra en sí la maldad
De perturbar toda ley de lógicas…
¿Cómo es que caben
Sistemas, vida y tamaño asco
En ese grosor menor a una moneda?
Y liderando este ejército
De perturbadores impenalizables
Encabeza estas taras condenables
El maldito punto impalpable
Que desaparece
Antes de que cualquier objeto lo toque
Zumbando con su asqueante aspecto
En coacción con su inseparable secuaz
Vampiro diminuto e imperceptible
Siendo todos ellos
La perdición de nuestras tranquilidades…
Se publicó en “Poetas que cuentan”, Ed. Tahiel, 2020
No hay comentarios:
Publicar un comentario