sábado, 4 de noviembre de 2023

Entintados

 El Merlot es amable, dulce, 

como para un primer amor 

que se sueña interminable.

 

El Syrah se viste con tonos más rojos 

para llamar la atención 

y dejarse seducir. 

No puede saborearse impetuosamente, 

hay que bordear con delicadeza.

 

El Malbec es serio. Más elegante. 

Permite un gran disfrute 

a alguien que llega con madurez e historia.

 

El Cabernet Sauvignon es de corazón herido. 

Son pocos quienes pueden acercarse, 

y no cualquier día. 

Necesita tanto de seducción y delicadeza 

como de una gran experiencia…

 

Naturalmente, cada uno de ellos, a pesar de sus diferencias, 

tienen en común la demanda de tiempo. 

 

Un Malbec con tiempo puede ser más amable que un Syrah.

Sólo algunos integrantes de una familia deliciosa…



Se publicó en “Poetas que cuentan”, Ed. Tahiel, 2020


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