Guarde lágrimas
para evitar la suspicacia.
Ahorré muecas
para anular la compasión
Me cubrí de corteza
para ocultar la piel.
Grité al espejo
para que no me oiga la pared.
Me guardé en palabras
para evitar una búsqueda
que me llevara a preguntas
con respuestas sabidas.
Golpeé al sentimiento
para que dejara de acosarme.
Me amparé en esta soledad,
que ahora grita nombres ausentes.
Se publicó en “La Herida Cierta”, Antología de La Hora del Cuento Ediciones, 2023
No hay comentarios:
Publicar un comentario