Nos perdemos en la violencia de las horas
nos esclavizamos en el devenir diario
Somos el eco de una canción olvidada
la ausencia de un abrazo perdido.
Aceptamos la irregularidad de los segundos
buscando limitarlos a engranajes
que relativicen lo percibido
y mencionen lo inexacto.
Vivimos a máxima velocidad
pero recordamos a cámara lenta
preguntándonos por qué no reaccionamos
ni nos amamos a la velocidad de la luz.
Y se deshacen los relojes mientras callamos
y una lágrima silenciosa se desgrana
en el eco de trémulas agujas.
Se publicó en “Los Días Abreviados”, Antología de Puerta Blanca Ediciones, 2023
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