Hoy me vi en el espejo, y vi una gran mujer.
Vi belleza, y a pesar de la fragilidad, fortaleza.
Hoy me vi al espejo, y vi una gran mujer, que ya había visto.
Pero soy, y he sido miles.
Miles que ya no soy,
aunque sus monstruos aún me habiten.
Soy el peor de mis monstruos.
Y los monstruos de quienes ya no soy se fortalecen.
Se devoran entre sí, pero nutriéndose.
Hoy vi el espejo y vi a alguien que ya había visto.
Y a veces yo también olvido, que se la van devorando.
Se publicó en “Poetas que cuentan”, Ed. Tahiel, 2020
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