sábado, 4 de noviembre de 2023

Malvinas

 Soñé que me llevaban de la mano

a bañar mis pies en el fin del mundo.

Quise sentir su aire

y ver atardecer sobre la sal

en los brazos de un tío lejano

que sólo pude oír en mis sueños. 


Los vuelos de la muerte fueron otros

pero esos también se los llevaron. 

A cuarenta años todavía sangran las manos

cuando el dorso del mapa es un arma

y me hiere los dedos para recordar. 


Me abraza el insomnio con sus preguntas.

necesito saber dónde están los huesos

los restos de cada joven, las memorias.

Necesitamos certezas, ver nuestra bandera.


El dolor es un acto egoísta

que me hace tomar la primera persona 

cuando el singular es para ellos

para cada uno en su trinchera

esperando que levanten las barreras

y podamos llevar una flor de ceibo

que desafíe a sus dos rosas irreverentes.


Se publicó en “Mario Vilca Condorí”, Antología a 40 años de la Guerra de Malvinas, reunida por Estela Ceballos 2022

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